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El
policia bisexual
El
era guardia del liceo donde yo trabajaba, lo encontre como doce años
despues me confeso que era bisexual y me invito atener una fiesta
con el como le taladre el ano!.
Hace unos años yo daba clases en un liceo nocturno, allí
tuve a un alumno que era policía que eso lo contaré
en otra ocasión porque hoy quiero dedicar este realto a otro
policía. Ignasz, así se llama era el guardia que cuidaba
la entrada del liceo, nuestra relación se basaba en los saludos
de cortesía acuando yo entraba y al salía del establecimiento.
Alguna vez le presté alguna novela o revista para que se entretuviera
en las horas que estábamos en clases y por allí solamente
pasaba algún alumno rezagado. Siempre muy cortés me
decía: -Buenas noches, profesor! o Hasta ma¤ana, profesor!
Siempre con respeto y sin segundas intenciones, algún día
que llegué temprano o no había clases intercambiamos
alguna palabra mas. Me dijo que era hijo de lituanos, le gustaba leer,
era casado, 26 años, con dos hijos y uno en camino. Es rubo,
bastante corpulento y de ojos verdes. Esa fue toda la amistad que
tuvios en essos años que estuve en ese liceo. Pasaron muchos
años, yo diría que más de diez cuando lo volví
a ver. Mejor dicho fue él el que me reconoció. Les contaré
como fue el encuentro. Eran como las seis de la tarde de un día
de la semana de carnaval yo había salido de mis clases de Internet
y tomé por la calle Soriano, como lo hago siempre para volver
a mi casa. A media cuadra hay un comercio que venden golosinas, refrescos,
comida rápida, etc. De allí salió un policía
con una botellas de cerveza en la mano y cruzó la calle, no
en la esquina sino en diagonal desde el comecio hacia la esquina.
Yo iba apurado, ni reparé en el policía que hacia ese
cruce. -Profesor!!! Oi que alguien se dirigía a mi de esa forma.
Miré y vi al policiía con la cerveza, lo miré
sorprendido y extrañado. Se presentó diciéndome
si no me acordaba de él. Con las indicaciones que me dio lo
reconocí, a pesar de los años que no lo veía.
Estaba más gordo, el cabello más oscuro y noté
que llevaba un bigote muy seductor. Me dijo que trabajaba de guardia
en el estudio de unos arquitectos que hay allí en la esquina.
como hacía mucho calor había ido a comprarse una cerveza
porque hacía mucho calor y como era semana de carnaval estaba
solo porque los arquitectos estaban de vacaciones. -Venga a tomar
esta cerveza conmigo mientras hablamos de lo que sucedió en
todos estos años que no nos vivmos. En realidad hacía
muchas horas que había salido de casa y sin tomar nada que
tenía sed. Cruzamos la calle y mismo en la esquina está
el estudio, una casa antigua de tres pisos, pero remodelada a nuevo.
Yo la había visto infinidad de veces pero nunca me imaginé
que iba a entrar allí, ya que no tenía ninguna posibilidad
de contratar los servicios de ellos. Entramos, lo primero que vi fue
una planta muy alta que tapaba la vista hacia adentro, cerró
la puerta con llave y seguimos a la otra habitación. Me mostró
la receptoría y me dijo que él tenía una piecita
en el fondo para descansar. Fuímos hacia allí, tenía
un sillón muy coóodo qu e me dijo que de noche lo abría
y se acostaba a dormir. Repentinamente desapareció y enseguida
volvió con dos vasos y un destapador de botellas. Acto seguido
la destapó, sirvió los vasos y brindamos por el reencuentro.
Me contó que se había separado de su mujer, porque un
día ella volvió antes del trabajo y lo encontró
en la cama con un vecino que se la estaba chupando!!! Quedé
impactado por esa confesión. Nunca habíamos tenido confianza,
él ni me tuteaba ni se como se le courrió contarme eso.
Se habrá dado cuenta de mi cara porque me dijo: -Disculpe profesor,
si lo molesté con mi confesión, es que estoy muy deprimido
porque a mi mujer la quiero pero ella me dijo que chanchadas no hace
y no me la quiere chupar. Un compañero de estudios me la empezó
a chupar un día que tomamos mucho vino en una fiesta de estudiantes
y desde ese día me encanta sentirla dentro dena boca y golpear
en la garganta, mi mujer no quiere y bueno ese día vino ese
vecino me dijo cosas, me hizo recordar y me calenté y lo dejé
que me hiciera una buena mamada. El destino quiso que ella llegara
y nos sorprendiera después de dos años que lo hacíamos.....
Con esa confesión y la cerveza a mi se me empezó a parar
y más viendo que él se acariciaba la bragueta sin disimulo
ninguno.
-Así que te gusta que te la mamen?!
-Y a usted no, profesor?
El notó que mi vista seguía su mano y lentamente empezó
a bajar el cierre, como yo no dije nada sólo miraba él
metió la mano y sacó una hermosa pija semi-parada con
la cabeza húmeda por los jugos pesemeinales. Estábamos
los dos sentados en el sofá uno al lado del otro, no tuvo que
decir nada, la vi tan apetecible que me agaché y me la metí
en la boca. Lo único que hizo fue poner sus manos sobre mi
cabeza y empujarla más hacia abajo para que me la tragase toda.
En mi boca alcanzó su máximo tamaño que eran
unos considerable 20cm de gruesa carne, olí sus pendejos cuando
mi boca se deslizó hacia abajo. El aflojó su cinturón,
bajó los pantalones y sus calzoncillos llegando estos a sus
tobillos. Así pude disfrutar más de la mamada, levanté
su verga con una mano y me puse a besar y lamer sus bolas que estaban
acordes con el hermoso ejemplar de pija lituana de vellos rubios que
tenía a disposicion de mi boca y manos.
Continuara...