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Siempre
hubieron bisexuales ( Cap 2 )
En
la decada del 70 mi amigo y yo descubrimos que existian los bisexuales
con un señor casado que veraneaba en atlantida.
En Punta Fría cerca de donde ahora hicieron el Puerto de Pirápolis
y bajo el Cerro San Antonio hay un lugar precioso con unas pasarelas
entre las rocas hechas de hormigón con unas barandas imitando
troncos de árboles, dejamos el camino y nos metímos
allí desde donde teníamos una vista muy hermosa de la
ciudad iluminada por las luces nocturnas.
Dejamos las bicis recostadas en la baranda y nos sentamos en esos
"puentes" con las piernas colgando hacia el vacío.
Conversación va conversación viene, pregunta va pregunta
viene nos confesamos con La Tona nuestras experiencias sexuales. Yo
me estaba poniendo caliente con sus confesiones de los que hacía
con su novio y con lo que yo le confesaba de que había hecho
con alguna chica, por supuesto que no le dije nada de lo que había
hecho con chicos, en esa época la espantaría. Como dije
me empecé a excitar, sentí latir a mi pija dentro de
mi short y puse una mano para que no se notara el bulto, aunque allí
no había luces, solamente nos iluminaba la luna y las estrellas,
ella siguió contando sin darse cuenta de lo que me provocaban
sus palabras. No aguanté más!!!
Le pasé la mano por la cintura y al notar que no se resistía
la atraje hacia mi y la besé. No pensé en nada más
ya que ella me correspondió con un prolongado movimiento de
su lengua dentro de mi boca. Mis manos recorrieron sus pechos y la
de ella se apoyó en mi bragueta y pudo sentir como mi pija
estaba dura. Metí una mano entre sus piernas, ella las apretó
al sentir el contacto de mi mano, la cual quedó atrapada allí.
Como tenía puesto un short de los llamados "hot pants"
, no pude meterle la manos dentro, las piernas eran muy cortas pero
a la vez muy ajustadas.
Ella sí pudo meter su mano por mi short porque el elástico
de la cintura se lo permitió. Demás está decir
que las ropas fueron bajadas, hasta que ella se sentó sobre
mis piernas, fue acercándose hasta que mi pija quedó
al borde de su concha, mis dedos sintieron sus jugos y el calor que
de allí salía, agarré mi verga con una mano mientras
que con la otra la levanté a ella un poco para que se descargara
sobre el mástil que apuntaba al cielo, sin ningún inconveniente
ela fue bajando hasta que le quedó toda dentro. Eran magníifica
la lubricación que tenía!!! Mientras me cabalgaba con
las piernas atrás de mi cintura no dejó mi boca ni un
instante libre, ya que sus besos de lengua y los intercambios de saliva
duraron todo el tiempo que mi pija se movia dentro de ella.
Mis manos la apretaban contra mi cuerpo y de vez en cuando buscaban
el agujero de su culo, me encantaba sentir esa sensación que
da al tacto cuando tocáas tu pija entrando y saliendo de una
vagina o de cualquier agujero!!! Abandonó mi boca solamente
para gemir cuando se le produjo el orgasmo y me dijo que la sacara
que no quería que acabara adentro.
Como te habrás dado cuenta el SIDA ni existía y condones
se usaban poco, así que la saquí y ella me terminó
una paja hasta que vimos la leche salir y pegar en sus vellos púbicos.
Paja??
Bueno es un decir porque con lo caliente que estaba, al sentir su
mano en la cabeza ya empecé a soltar el contenido de mis testículos
y vesículas seminales. Volvímos a nuestras casas sin
hablar de lo sucedido. Después de eso sentí que me rehuía
hasta que le pregunté. Me dijo que la disculpara, que había
perdido la cabeza por lo caliente de la charla y cosas así.
Y que al mismo tiempo en ese momento deseó probar otra verga,
para ver si se sentía diferente a lo que sentía con
su novio...
Seguímos como antes sin mencionar nuevamente el episodio. Ellos
volvieron a Buenos Aires, mientras yo seguí mi última
semana saliendo con Cirilo. Un día de lluvia estaba aburrido,
cruce el jardín y fui a su casa a invitarlo a jugar a las cartas.
Sus padres estaban trabajando, él estaba solo y me hizo pasar
a su dormitorio, allí tenía un montón de revistas
con parejas en todas las posiciones sexuales que yo jamás había
imaginado. Las miré un poco y después le dije a que
había ido.
Aceptó jugar a las cartas, pero la condición fue que
nos sacaríamos una prenda de vestir cada vez que perdiéramos.
Lo encontré divertido y acepté ya que con Cirilo muchas
veces nos habíamos quitado los bañadores en la playa
cuando en esta no había nadie. Tú me dirá, que
me fui del tema de los bisexuales.!!???? Todo este preámbulo
lo hice para que te aclimataras en el ambiente y en nuestra inocencia
e ingenuidad en ese tiempo.
Cirilo perdió por última vez y se sacó el slip
(yo todavía no lo había perdido), lo miré y al
ver su pija gorda bastante levantada me reí y le dije: -En
que estás pensando que ya te calentaste? -En vos no. Eso fue
lo que me contestó y prosiguió el juego. Me distraje
mirando como se movía su verga y perdí. Se rió
mucho de mi y me hizo sacar el slip, con mucha verguenza porque a
mi se me había parado y no quería que él la viera.
-Ahora estamos iguales!! Tenía razón, los dos en bolas
y de pija dura!!! Repartió las cartas, jugamos y perdí
nuevamente. -Ya no tengo máa ropa que sacarme!! -Sí,
pero podés chúparmela para que se me baje y así
se me va la calentura que tengo. Quedé asombrado ante semejante
proposición.
-Yo no soy marica para hacer eso. fue mi respuesta. Me miró,
tomó su verga con una mano, le corrió el forro y me
mostró toda la cabeza brillosa. -Y eso que tiene que ver Centurión
me la chupa y me deja metérsela por el culo y no es marica!
Dijo eso y se tapó la boca, como deseperado porque confesó
algo inconfesable. Al notar que yo lo miraba incrédulo me empezó
a contar.
-Sí a Centurión, no debí habértelo dicho
porque nadie lo sabe. Como vos y todo saben Irene viene solamente
en el verano y no vuelve más en todo el año. Centurión
venía dos o tres veces al año a darle la plata a mis
padres para que le pagasen las luz, el agua, el jardinero en fin todos
los gastos, pero ahora viene cada dos o tres meses pasa un par de
día y vuelve a Buenos Aires.
-Sí, eso lo sé porque tu mamá se encarga de pagarle
los gastos a muchos de los extranjeros que tienen casa acá.
-Un día hace como dos años mi mamá me mandó
con los recibos, entré a su casa y él estaba desnudo.
Al verme se tapò con las manos ya que no tenía nada
cerca, me pidió disculpas y yo le dije que tenía un
hermoso cuerpo que por qué se avergonzaba de él? Bajó
las manos y las colocó a los lados de sus piernas.
Continuara...