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DE RELATOS EROTICOS
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La
pelea ( Cap 2 )
La
pasión los unia, pero la sociedad tenía otros planes.
Sexo y amor entre un gay y un bisexual.
Sabían que fomentaban una relación con una chica de
su clase social, alguien de muy buena posición. Sabía
que era débil porque hasta que me conoció, pensaba que
el sexo con hombres era solo un pasatiempo exótico. O una carcajada
de revancha divina por pecados en otras vidas., Se que algo resistió
Que en un gesto desusado enfrentó a sus padres, se opuso a
esas presiones. Desafió las convenicones sociales que lo querían
casado y con tres hijos y medio. Se vino a vivir conmigo y lo tuve
por primera vez por dias y noches, y se porque me lo confesó
llorando que nunca había amado a nadie como me amaba a mi Puto
mi puto, mi loco puto amor, mi loco amor. Cuando me confesó
que se iba a casar, que había claudicado a sus deberes , a
los compromisos de tu clase y especie, no lo pude creer. Me tomó
de sorpresa. Me lastimó cada centímetro de mis tripas.
Me hizo mierda. Yo me había jugado por su amor renunciando
a un cargo bien remunerado en otra ciudad y ahora el me pagaba con
una traición. Yo podía competir con otros gays, con
apolos modernos de gimnasio y cama solar, con tipos de un metro y
medio de pija, con viejos con mucha plata, pero no podía competir
con una mujer, la "normalidad" ante la vista de todo el
mundo. Yo era el perdedor de sus luchas contra las convenciones familiares
y sus miedos. Lloró , lloré , lloramos, cubrimos las
sábanas con sangre y llanto, con semen del olvido, pero no
cambió de parecer, entonces no lo soporté y como en
mis peores antecedentes de rupturas , le pegué y me pegó
y nos rompimos el alma , como si autodestruirnos fuera mejor que aceptar
la verdad. Puto mi puto amor , mi loco puto amor. Adiós. A
puertas cerradas elaboré mi duelo. A puertas cerradas lo velé
como se vela a los muertos. Llevé luto. A puertas cerradas
decidí olvidarlo. Me prohibí pronunciar su nombre, rompí
sus fotos, doné sus regalos, destruí las cartas que
me había enviado. Hasta quemé la ropa que dejó
en mi casa. Estaba muerto para mi pero no tenía donde llevarle
flores. Ahora me había quedado dormido pero no soñé.
Me despertaron las sierenas policiales a las dos de la madrugada.
Permanecí despierto, pero no llamó. Mis presentimientos
estaban errados. Qué iluso había sido esperando al lado
del teléfono. En la oscuridad de la noche comencé a
imaginarlo, como si eso fuese un hechizo para que volviera a mi, y
recordé aquellas noches con mi cabeza en su vientre, con mi
nariz cerca de su pija , con mi lengua destilando saliva para mamar
aquella poronga hermosa y gruesa que invadía mi boca y me sacaba
el aire, y comenzaba a recordar la incomodiad de mis mandíbulas,
la suavidad de su piel, la dureza de su miembro erecto y latiente,
el placer de sentirlo invadir mis sentidos, mi alma , mi cuerpo, con
sus gemidos salvajes y desinhibidos. Dame tu pija le gritaba yo, dame
esa pija que me la quiero comer toda, dame tu leche , dame tus ríos
de leche , tus torrentes de leche. Y sin anunciarlo acababas en mi
garganta como una catarata que se cae al nivel del río. Que
lindo amor, me decías, que cosa mas hermosa fue esa chupada
amor.......Y al rato nos dormíamos , mi cabeza en tu vientre
y tu pija húmeda reposando casi inocente en tu pelambre rubia.
Los sonníferos no hicieron efecto. Dormía y despertaba,
hasta que algo golpeó la vieja puerta de vidrio del living,
hasta que unos pasos se arrastraron por las baldosas lustradas, hasta
que una voz rompió el silencio de la noche , y mi boca seca
pegó un grito, y su boca se plantó en la mia como una
hiedra fresca y oscura, como el amor que era, como el amor que se
me devolvía, tras la pelea. No recuerdo ya si nombre ni el
mío, y eso que se ve reflejado en la blanca palidez de los
espejos, son dos hombres que se aman. Hay una pija que entra en un
orto que se abre, y bombea bombea ,penetra y sale, va y viene y un
culo más pálido que la luna que lo recibe y se deja
invadir, piernas que se levanan y brazos que se encierran, y gritos
salvajes del amor recobrado y remozado. Mi puto puto amor, mi amor
loco que no puede decir su nombre, mi amor puto que desafía
todas las convenciones y los ritos , para unirnos en ese animal de
cuatro patas y dos cabezas que copula en la noche como si fuera la
última vez, y en ese momento creo, no estoy muy seguro, comenzó
a llover.