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Rafa,
Mario y Sara 2.
Mario
observandolos, no podía dejar de acariciarse el sexo, imaginándo
lo que iba a pasar...
Sí, estás de infarto – agregó Rafa. ¿Qué
aduladores sois?. Hablaron sobre como les había ido el día,
y luego empezaron a comer. Tras la cena se sentaron en el sofá
los tres, Sara se puso en medio de los dos chicos, Rafa pasó
su brazo por detrás de los hombros de Sara y la besó.
Sara lo correspondió, dejando que Rafa acariciara su pierna,
ascendiendo poco a poco por debajo de la falda, hasta alcanzar el
sexo, que acarició muy suavemente por encima de las bragas.
Sara acarició la rodilla de Mario, mientras este los observaba.
Rafa comenzó a desabrocharle la blusa a Sara, sin dejar de
besarla. Mario observándolos, no podía dejar se acariciarse
el sexo, imaginando lo que iba a pasar. Rafa le quitó la blusa
. Entonces Sara se puso en pie, empezó a bailar para ellos,
mientras se iba quitando la ropa prenda por prenda. También
Rafa se quitó la ropa, cuando ambos estuvieron desnudos, Sara
se sentó sobre las piernas de Rafa y le besó con pasión,
después le hizo un gesto a Mario, para que se acercara a ellos,
y cogiéndolo por la nuca acercó sus labios a los de
él y los besó. Sara sintió el sexo de Rafa excitándose
bajo su culo, siguió besando a Mario, mientras Rafa besaba
y lamía sus senos erectos. Al sentir la lengua de Sara en su
boca, Mario empezó a sentir la excitación aún
más intensamente, y tímidamente decidió dirigir
su mano hacía el sexo de la muchacha y acariciarlo. Sara sintió
la suave caricia de Mario sobre su clítoris y se estremeció.
Rafa se afanaba en la labor de lamer los tiernos senos femeninos.
Sara se estaba poniendo a cien sólo con imaginar que por fin
podría tener a dos hombres a la vez. Mario se puso en pie y
se desnudó, mientras Rafa dirigía su sexo erecto hacía
la húmeda vagina femenina y la penetraba. Sara suspiró
al sentirse llena. Buscó a Mario, que estaba tras ella y lo
hizo sentar de nuevo a su lado, acercó su boca a la de él
y lo besó otra vez, intensa y largamente, poco a poco el pene
de Mario fue despertando, excitándose cada vez más,
Sara comenzó a acariciarlo con delicadeza, mientras cabalgaba
sobre el pene de Rafa, y este, masajeaba el culo de la muchacha, mientras
besaba su cuello y sus senos blancos y sensibles. Sara podía
sentir el pene de Rafa hinchándose cada vez más en su
interior, por la excitación que aquella situación le
estaba produciendo. Ven – le indicó Sara a Mario cuando
creyó que este ya estaba preparado, y lo hizo ponerse tras
ella. Mario al ver el redondo culo de Sara ante sí, aún
se excitó más y sin pensárselo dos veces guió
su polla hacía el estrecho agujero y con mucho cuidado la penetró.
En pocos segundos Sara se sentó llena de hombre y su cuerpo
empezó a sentir multitud de sensaciones, el placer se multiplicó
en su cuerpo, poco a poco, a medida que ambos hombres la penetraban.
Mario y Rafa se miraron fijamente a los ojos. El amor era lo único
que podía lograr que aquello funcionara, se besaron en los
labios con pasión, por encima del hombro de Sara y ambos apretaron
entonces, haciendo que sus sexos se introdujeran más en la
muchacha y que provocaron un maravilloso orgasmo en Sara. Cuando esta
dejó de convulsionarse, ambos chicos se separaron de ella.
Sara se quedó al otro lado del sofá mientras Rafa y
Mario se besaban y se prometían amor eterno. Rafa se puso de
espalda a Mario y esperó, enseguida sintió la embestida
de su compañero, su mano alrededor de su sexo erecto, masajeándolo.
Mario cerró los ojos, sintiendo aquel estrecho agujero alrededor
de su pene y en pocos segundos se corrió, justo en el mismo
momento que lo hacía Rafa. Sara los observaba y cuando terminaron
se acercó a ellos, los besó en la boca a ambos y dijo:
Chicos, os quiero Nosotros también te queremos – dijo
Mario. Los tres se quedaron abrazados sobre el sofá, descansando
unos minutos. Para los tres había sido su mejor experiencia
sexual.