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Como
chupar una polla 2.
Guía
de iniciación al sexo oral.
Hay una cosa que una buena chupadora de pollas tiene que aprender
a hacer, tan pronto como estés cómoda, que es: Hacer
preguntas. Cada hombre es único, y también su polla.
Estruja el mango y mira si brota un líquido claro. Si lo hace,
baña tu lengua en él y espárcelo. Se extenderá
contigo y parecerá fantásticamente erótico a
tu compañero. Ahora, muestra como te gusta la sustancia. Acércate
a la cabeza de la polla como si fuese un helado de crema de chocolate
y mete todo el capullo en tu boca caliente. Manténlo allí.
Escúchale gemir. Ahora baja rápidamente y mete tanta
polla como pueda caber dentro de tu boca. No temas, no te ahogarás.
Si doblas tu cuello de la manera correcta, puedes meterla limpiamente
en tu garganta. Permanece así, con la polla dentro de tu boca,
durante un momento. Siéntela dentro tuyo. Esto puede ser al
menos tan exquisito como tenerla en tu conejito. Crece en ti. En este
momento puedes hacer varias cosas. Esta es una de ellas: Deslízala
hacia atrás hasta el extremo de la polla y chasquea tu lengua
contra ella. Tu hombre tendrá un hormigueo ahora, queriendo
profundizar más en tu garganta. Pero no le dejes imponerse.
Si lo hiciera, se iría en dos minutos y esto es divertido?
Moviéndote tan rápido como el pueda aguantar (no le
dejes correrse aún), deslízate arriba y abajo por su
polla como si estuvieras follándolo. Si está muy cerca
de correrse, para, o al menos frena. Si no puedes introducirla hasta
el final, puedes engañarlo un poco usando tu mano derecha para
completar la sensación de tragártela a fondo. Parecerá
como si la hubieses metido por completo en tu boca y hasta lo sentirá
igual. Puede también deslizar tus dedos, moviéndolos
en forma de O alrededor de su mango, arriba y abajo con el ritmo de
su chupada. Esta es otra cosa. Además de sólo meter
la polla en la boca, puedes mamarla que es bastante diferente. Hay
mamadas profundas y pequeñas y ambas sientan condenadamente
bien. Tu hombre puede tener una preferencia, no obstante, así
que observa sus reacciones. Tomando tan sólo el capullo en
tu boca, mámalo como si fuera un pezón o un pajita.
Esto le sienta tan bien al hombre, que me pone el conejo caliente
tan sólo pensar en ello. La otra mamada es larga, profunda,
en la que tomas la polla completa y la mamas todo el tiempo hacia
arriba como si fueras un aspirador y después abajo y lo haces
de nuevo, mamando hacia abajo también. Aquí hay una
cosa importante que saber: Cualquiera de estos movimientos sentirán
bien las primeras pocas veces o más, pero tras un rato, es
como si la polla se vuelve inmune al sentimiento. Cuando notes esto,
es el momento de cambiar al siguiente juego. No querrás que
la polla se vaya a dormir. La quieres constantemente estimulada, casi,
pero sin llegar, al punto del orgasmo. Que es justamente donde estamos
ahora. Tienes una furiosa erección en tu mano derecha y unas
pelotas algo tensas en tu izquierda. Echate atrás y obsérvalo,
no es bello? Lleva tu mano derecha a la base de la polla y aprieta
allí. Esto provocará que el mango se llene y espese,
y ahora el capullo estará brillante y suave. Continúa
manteniendo la polla en tu boca y chupa y prueba todos tus movimientos
variados hasta que sepas que el hombre no puede soportar más
y va a dispararse. Lo que hagas ahora es entre tú y tu amante.
Personalmente, yo prefiero observar el disparo. Me proporciona imágenes
para mis sueños húmedos y además, es emocionante
ver la leche a borbotones. Es asombroso cuanta cosa sale y lo lejos
que llega el disparo. Si quieres mirar, lo sentirás venir con
su mano derecha y sabrás cuando apartarte. Puede incluso intentar
coger algo con tu lengua si eres rápida. Puedes querer tragarlo,
algunas muchachas lo hacen, y a montones de chicos les gusta que se
lo traguen. Ten cuidado de retroceder un poco cuando estalle o si
no te atragantarás y esto no es muy romántico. Cógelo
en tu boca, manténlo allí y después lo tragas.
Otra solución, y esta también es bonita, salvo que estés
haciendo el amor donde no puedas ensuciar, es dejar los tibios, maravillosos
jugos derramarse en tu boca y entonces deslizarlos alrededor de la
ya húmeda polla. La hace tan escurridiza y deliciosa de tocar!
Querrás recorrerla con tus manos, sintiendo la polla dura hacia
arriba, esparciendo la reluciente leche sobre el capullo. Esto también
crea una estupenda imagen sensual, para ti y para tu hombre. Ahora
le has hecho a tu hombre una mamada que no olvidará. Créeme,
si sigues mis instrucciones, este tipo querrá saber más
sobre ti. He oído a los hombres que una mujer entre cincuenta
sabe como hacer una buena chupada. El resto actúa como si fuera
un gran favor. Lo que es otro punto que debo remarcar. Si no te gusta
chupar y has intentado aprender a que te guste y todavía no
funciona, no te rindas. Quizás te guste con el tiempo. Los
hombres dicen que las mujeres mayores son mejores chupadoras. Pero
debo advertirte, hay un montón por ahí a las que nos
gusta chupar y vamos a ser una dura competencia para las que sois
tímidas. Conozco mujeres que incluso tienen orgasmos chupando
pollas. Una nota final, esta vez para los hombres: No empujes. No
hay nada más mortal que tener un hombre empujando tu cabeza
ahí abajo. Espera. Si ella estuviera dispuesta, se pondrá
en ello, quizá no hasta la segunda vez que hagáis el
amor. Y si le das tiempo, aprenderá a gustarle. Si a ella no
le gusta, quizás si le guste a tu siguiente amante.