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Como
chupar una polla 1.
Guía
de iniciación al sexo oral.
Chupar una polla a un hombre es uno de los más puros placeres
en la vida. Es triste pensar que muchas mujeres no aprecian lo divertido
que puede ser. La razón es que no saben cómo hacerlo
correctamente y así no acaba por ser divertido. Porque si lo
hechas a perder, no conseguirás tu premio. La polla no se endurecerá,
el hombre no pasa un buen rato y la mujer siente el fallo. Pero aquí
vienen las buenas noticias: es fácil aprender a ser una fabulosa
chupadora de pollas. Y voy a decirte exactamente cómo. No tiene
importancia el lugar que escojas, puede ser en casa en la cama o aparcada
en el Bulevar del Ocaso, pero busca todo el nivel de intimidad que
necesites para sentirte relajada y cachonda. Para el propósito
de este libro, digamos que estás en un sofá. Estás
con un hombre que le gusta y sabes que a él le apetecería
una buena mamada en este momento. Deslízate en el suelo entre
sus piernas y abre su bragueta. Busca y palpa su polla. Si está
caliente para ti, ya estará dura. Si es nervioso, puede estar
aún doblada en sus calzoncillos. Mantén agarrada su
polla y sube a su cara y bésale. Observa si puedes sentir una
respuesta abajo. Cualquier movimiento es una buen signo. Ahora sácale
la polla y mira cómo está. Si está tiesa, lo
estás haciendo bien, en otro caso, aquí está
el que hacer: Sácale las pelotas. Si los pantalones están
muy tirantes, bájalos. Ahora sujeta sus pelotas en la mano
izquierda y la polla en la derecha. Apriétala poco a poco hacia
abajo en dirección a la base del mango y dispónte a
chupar. Recorre tu lengua sobre tus labios para tenerlos listos y
húmedos y mira la cara de tu hombre. El quiere mirar como le
chupas. A los hombres les gusta mirar. Ahora abre tu boca ligeramente
para atormentar y excitar a tu hombre y acércate junto a su
polla. Respira en él, sóplale con tu aliento caliente.
Saca tu lengua de nuevo y tócale, atorméntalo. Asegurándote
que tu lengua está goteante de humedad, comienza en la base
de su mango y lame hacia arriba, lentamente. Gira tu cabeza de lado
y simula morderle, suavemente colocando tus dientes en su carne. Humedécelo
de nuevo con tu lengua y usa tu mano para esparcir el líquido
alrededor si es necesario. Una polla húmeda se ve i suena más
cachonda que una seca. Tu izquierda entretanto está tocando
sus pelotas, quizás arañándolas ligeramente con
tus uñas. Puedes también querer buscar debajo y detrás
de las pelotas para encontrar ese área tan sensitiva justo
antes del ano, o incluso pasar tus dedos sobre su agujero muy levemente.
Ya que el músculo que causa la erección comienza ahí
atrás, esto producirá una reacción en su polla.
Después que hayas lamido su mango un montón de veces
y está todo húmedo y duro, tu hombre comenzará
a retorcerse con frustración si no comienzas a tomarlo en serio.
Una rápida mirada a su cara te hará saber cuando estás
llevando las cosas demasiado lejos. Atormentar es bueno... hasta un
punto. Un poco de experiencia chupando pollas te enseñará
cuando se ha alcanzado este punto. En uno de tus balanceos hacia arriba
con su lengua, desde la base de su mástil al borde de su capullo,
no te detengas. Continúa tu larga, húmeda lamida sobre
la punta de su polla, insistiendo en el agujero del centro. Mantén
tu lengua en él, si puedes, pero no chupes su cabeza aún.
Ahora recorre con tu lengua el borde de su capullo, por todo el contorno,
haciendo frecuentes pases por la piel tierna encarada hacia ti. Aquí
es donde la mayoría de los hombres son más sensibles.
íPero no todos los hombres!
Continuara...