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Sobre
collares 1.
Con
ánimo de proporcionar alguna orientación a quienes la
busquen (sea porque se inicien en el mundo del BDSM, sea porque quieran
aclarar ideas), propiciar el intercambio de opiniones e incluso estimular
la imaginación, voy a tratar de exponer algunas de mis ideas
sobre collares.
El collar es, en mi opinión, el principal atributo de esclavitud
y sumisión. Dice J.E. Cirlot en su Diccionario de símbolos
que "como el cuello tiene relación astrológica
con el sexo, el collar simboliza también un vínculo
erótico" En el marco de las relaciones D/s cumple una
importante función simbólica como expresión de
posesión y de dominio del Amo sobre la esclava. Recíprocamente,
expresa también la pertenencia de esta a su Dom. Además
de su función simbólica, un collar es también
un hermoso fetiche que ceñido alrededor del cuello de una esclava
la adorna y la embellece. Con ánimo de proporcionar alguna
orientación a quienes la busquen (sea porque se inicien en
el mundo del BDSM, sea porque quieran aclarar ideas), propiciar el
intercambio de opiniones e incluso estimular la imaginación,
voy a tratar de exponer algunas de mis ideas sobre collares. Mi buzón
está abierto para vosotros y vuestras opiniones, sugerencias
o comentarios Me encontrareis en hvk120@hotmail.com y también
en el irc-hispano Para empezar puede ser interesante hablar sobre
características y variantes de los collares. Existen, claro
esta, los collares propiamente dichos, o sea, aquellos que se ciñen
físicamente alrededor del cuello de la esclava. Sus formas
pueden llegar a ser tan variadas como lo son los gustos y las fantasías
de la gente. Mas adelante os detallare algunos de los tipos que me
parecen imprescindibles y adecuados a distintas circunstancias. Existen
por otra parte los collares virtuales o simbólicos, que cumplen
la misma función que los primeros como marcas de propiedad,
aunque la esclava no los lucirá en el cuello. Entre estos son
frecuentes las pulseras, brazaletes o anillos, las cadenillas (sobre
todo las tobilleras!) así como algunos piercing, anillas o
aretes. También los tatuajes o incluso, en relaciones totalmente
consolidadas, las marcas al fuego. Todos estos collares virtuales
o simbólicos pueden ser mas o menos visibles o mas o menos
explícitos. Serán mas explícitos aquellos que
puedan ser reconocidos como marcas de propiedad por todo el mundo.
Los menos explícitos serán aquellos ocultos o cuyo simbolismo
solo sea advertido por el Amo que lo ha impuesto y la esclava que
lo lleva. Los cibercollares son los que se usan como marca de propiedad
en el IRC. Suelen consistir en las iniciales o una abreviatura del
nick del Amo presentadas entre llaves { } o corchetes [ ] junto al
nick de la sumisa. Algunos canales directamente relacionados con la
D/s o el BDSM han establecido sus propios registros de collares para
evitar duplicidades o confusiones Hablemos ahora de la liturgia de
los collares Por todo lo que simbolizan y por la importancia que se
les otorga en el mundo de la D/s, los collares deben ser mirados y
usados con respeto. Las esclavas deben lucirlos con orgullo y los
Amos no deberían poner y quitar collares a la ligera. Cuando
se inicia la doma de una esclava el Amo es lógico que el Amo
desee verla con collar. Pero este primer collar tendrá carácter
transitorio. Será el llamado collar de prueba o adiestramiento,
que la esclava llevará mientras no se consigan la fluidez,
el nivel y el grado de complicidad necesarios para consolidar la relación
Amo/esclava y garantizar su plena viabilidad. En este collar de prueba
o adiestramiento no suelen figurar las iniciales del Amo u otras marcas
de propiedad. Cuando el Amo considere que su esclava ha superado satisfactoriamente
la fase de prueba o adiestramiento y la relación ya esté
plenamente consolidada, habrá llegado el momento de la imposición
del collar definitivo en el que figurarán las iniciales del
Dom o alguna marca de propiedad que lo personalice. La imposición
de este collar definitivo o collar de esclava propiamente dicho constituye
un hito importante dentro de la relación Amo/esclava y por
consiguiente parece oportuno solemnizarlo de alguna forma. En algunos
lugares he leído que la imposición de este collar es
equiparable a la celebración de una boda, comparación
que -francamente- me parece un poco cursi. De todas formas me gustan
los rituales, el ceremonial y el protocolo y por esta razón
voy a imaginar como podría ser una ceremonia de imposición,
con toda su liturgia. Los protagonistas de la ceremonia deben ser,
lógicamente, el Amo y su esclava. Pero es aconsejable la presencia
de terceros en calidad de testigos o invitados. Se trata de una celebración,
y los buenos momentos saben mejor si son compartidos. Imaginemos la
situación y el escenario, por ejemplo un amplio salón-mazmorra
decorado y tenuemente iluminado a propósito. Preferiblemente
con velas. En el centro del salón permanece la esclava, desnuda
y arrodillada, con la cabeza gacha. A su alrededor algunos Amos con
sus esclavas, también de rodillas pero con la cabeza levantada
y la mirada fija en la esclava que va a recibir el collar. Frente
a ésta, su Amo y otro Amo mas experimentado que actuará
como padrino o maestro de ceremonias. Este ultimo toma la palabra
y pregunta a la esclava si asume libremente su rol y si se considera
preparada para recibir el collar y hacer honor a todo lo que simboliza.
Recibida la conformidad, se dirige al Amo para preguntarle si acepta
la esclava y asume todas las responsabilidades que recaerán
sobre él como Dom. Acto seguido el maestro de ceremonias toma
el collar y lo muestra a los presentes. Luego lo entrega al Amo. Este
se acerca a su esclava y se lo da a besar antes de ceñirlo
alrededor de su cuello. La esclava inclina la cabeza, separa su pelo
y ofrece su nuca desnuda al Amo. Este abrocha el collar y mientras
lo hace y comprueba que quede correctamente ajustado, habla con voz
calmada y suave a la esclava diciéndole lo orgulloso y satisfecho
que se siente de ella. También expresa con pocas palabras su
deseo de poseerla y protegerla. Cuando acaba, el Amo besa o acaricia
dulcemente a su sierva y le cede la palabra para que esta exprese
sus sensaciones, su obediencia y sus deseos: confianza, entrega, sumisión...
Luego la esclava besa las manos del Amo y se postra a sus pies.
Continuara...