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Ensayo:
Con la -S- de sumisión.
¿Por
qué un ensayo?: Porque me limito a exponer mis ideas, sin mas
aporte que mi experiencia o mi deseo de cómo deben ser las
cosas, sin necesidad de mostrarme como un erudito, que para nada lo
soy, en esta materia, sin tener que estar aportando documentación
bibliográfica de aquellos otros autores que he y hemos podido
leer y que sin duda sí lo son, al menos para mi. Aunque, ahora
que lo pienso, ¿Hay eruditos en ésta materia?.
¿Sumisión es sometimiento? Antes que nada, ¿por
qué no revisamos qué dice nuestro diccionario de la
Lengua sobre qué significan dos palabras parecidas, pero que
en BDSM pueden llegar a ser contrapuestas?
Sumisión: Sometimiento de alguien a otra u otras personas.
|| 2. Sometimiento del juicio de alguien al de otra persona.
|| 3. Acatamiento, subordinación manifiesta con palabras o
acciones.
|| 4. Acto por el cual alguien se somete a otra jurisdicción,
renunciando o perdiendo su domicilio y fuero. Sumiso, sa: Obediente,
subordinado.
|| 2. Rendido, subyugado. Sometimiento: Acción y efecto de
someter. Someter: Sujetar, humillar a una persona, una tropa o una
facción.
|| 3. Subordinar el juicio, decisión o afectos propios a los
de otra persona.
|| 6. Hacer que alguien o algo reciba o soporte cierta acción.
Uf, ¡Qué parecidos! ¿Verdad? Podría escribir
mucho para discernir las diferencias que en las relaciones D/s hay
entre sumisión y sometimiento, así como las coincidencias.
Pero en estos momentos me viene a la memoria la cita que recientemente
me recordó mi amiga, la sumisa haida, que aparece escrita en
el libro Historia de O: "Ya ves lo que te hago si eres mía,
O, y si eres mía, no puedes negarte, pero ya sabes que en todo
momento puedes negarte a ser mía". Y es que en efecto,
hay un matiz que hace convergente o divergente ambos conceptos. El
matiz es la libertad: La libertad de ceder. Sumisión: Conseguir
satisfacción sexual cediendo el control al dominante. Se puede
hacer siguiendo sus órdenes, dejándose atar, arrodillándose,
dando al dominante un título respetuoso, etc. Sumiso, sa: Alguien
que cede temporalmente el control a su dominante, dentro de los límites
consensuados y negociados. Estas dos últimas definiciones las
he tomado del Glosario del libro "Los secretos del sadomasoquismo"
de Pat Califia. Las diferentes formas de sumisión posibles
Me propongo escribir, a modo de ensayo, en qué consiste una
relación Dominación/sumisión desde la perspectiva
de las diferentes formas de sumisión posibles. En mi tiempo
de estudio, en mis ratos de lectura de algunos textos que he encontrado,
principalmente en inglés (con la dificultad añadida
de no dominar este idioma adecuadamente) he observado que pocos se
dedican a ensayar sobre las formas de sumisión conjuntamente,
globalmente, completamente. Con esto no quiero decir que no existan,
solo quiero decir que no los he encontrado y que por eso me animo
a hacerlo. Sí me he encontrado con textos que hacen referencia
a lo que una sumisa puede dar de sí, a lo que un Dominante
puede hacer en una relación segura, sana, consensuada. Estos
textos incluso hacen referencia a diferentes grados de sumisión
que puede llegar a realizarse, diferenciando desde una sumisa puntual
hasta una esclavitud completa. Me he encontrado (leído, estudiado,
descargado de Internet o incluso comprado) listas muy completas de
ejercicios, escenas, sesiones o juegos BDSM, también conocidas
como playlist y a las que hago alusión más adelante.
Me he encontrado con poca literatura experta especializada en español
que haga referencia a técnicas de Dominación, tales
como bondage, spanking, agujas, enemas; o en su grado de control de
la higiene y la salud del cuerpo sumiso. Me he encontrado con mucha
literatura que describe secuencias y secuencias de situaciones de
BDSM que no son precisamente del todo consensuadas, mucho menos seguras
y alguna que otra nada sana. También he leído, claro,
muchas más que entran en la literatura de fantasías
eróticas muy realizables en sesiones o juegos puntuales y temporales
de BDSM. Y me he encontrado con experiencias personales, artículos
de opinión particular muy serios, escritos por personas que
puedo reconocer como Dominantes o sumisas (o al menos a mi me lo parecen
por cómo escriben y lo que transmiten) donde en efecto advierten
o cuentan experiencias relacionadas con su Dominación sumisión
en algunos aspectos como la práctica sexual, el amoldamiento
corporal o los castigos. No me cansaré de insistir en que para
que hablemos de una relación D/s tiene que haber una relación
consensuada, de mutuo acuerdo en las cosas que se proponen hacer y
aquellas que no se van a realizar. Por tanto, hablamos de concesiones,
y por ahí es por donde se debe empezar a hablar si se quiere
una relación D/s. Una vez reiterado lo anterior, todas las
acciones de BDSM posibles se encuadran en estas formas: Sumisión
Mental; Sumisión Corporal (incluida la sexual); Hábitos
y Conductas; y, finalmente, Castigos. ¿Y por qué un
ensayo?: Porque me limito a exponer mis ideas, sin mas aporte que
mi experiencia o mi deseo de cómo deben ser las cosas, sin
necesidad de mostrarme como un erudito, que para nada lo soy, en esta
materia, sin tener que estar aportando documentación bibliográfica
de aquellos otros autores que he y hemos podido leer y que sin duda
sí lo son, al menos para mi. Aunque, ahora que lo pienso, ¿Hay
eruditos en ésta materia? Sumisión Mental Tiene que
ver con la obediencia, disciplina, lealtad, entrega, honestidad, sinceridad…
En definitiva, la sumisión mental es la más lenta, la
más prolongada en el tiempo, no se consigue de un día
para otro. Trabajar en ella proporciona altos niveles de placer, de
confianza, de amistad, de complicidad. En particular y referido a
la sumisión mental se pueden desarrollar actividades, sesiones
o juegos relacionados con el estudio, escritos (diarios) de sumisión,
obediencia en otras actividades (corporales), tratamiento y dedicación
de tiempo al Dominante, identificación (nombre) de la sumisa,
humillación, etc. Se da con bastante frecuencia que hay limitaciones
reales para que sea posible una Dominación y una sumisión
mental por ambos roles. Situaciones que tienen que ver con desde dónde
se conecta, o situaciones profesionales o personales del Dominante
o la sumisa (son muchos y muchas los que descubren sus deseos de dominación
y sumisión cuando es tarde para elegir pareja, viven en casa
de padres, están casados). En estos casos, poner en práctica
juegos o sesiones de sumisión mental se hacen particularmente
difíciles, y es en estos casos cuando más se valora
el esfuerzo que hacen el Dominante y la sumisa por conectarse, por
comunicarse, por entregarse, por ser honestos entre ellos… aun
a riesgos de que no sea posible un vínculo D/s. Encontrarás
muchos supuestos Dominantes que no quieren una sumisión mental.
No la quieren porque implica conocer, y darse a conocer ellos también,
y posiblemente descubras de éste modo lo poco Dominante que
es y que lo que realmente quiere es un "sexo BDSM" (por
esperar algo bueno de él).
Continuara...