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Hembra
o cornuda.
A
lo largo de los años he disfrutado con las mujeres, aquí
les acerco a ellas unos buenos concejos.
Los hombres generalmente categorizar a las mujeres de diversas maneras
(lindas, feas, altas, bajas, etc), yo particularmente las tipifico
en "hembras" o "cornudas", y las mujeres se preguntarán
en que me baso, pues bien, después de haber convivido con cuatro
mujeres y haber tenido un sinnúmero de parejas he llegado a
esa conclusión basándome en lo siguiente, si bien es
cierto que uno puede estar perdidamente enamorado de alguna de sus
congéneres, deben pensar que el amor pasa o se enfría,
lo que las convertirá inevitablemente, a la corta o a la larga
en "cornudas". A las pruebas me remito, ustedes habrán
oído seguramente alguna de sus amigas lo siguiente "no
lo puedo creer que me haya engañado con esa sirvienta…
es tan fea y sin cultura… por lo menos hubiera elegido una mejor
que yo…" y si… el eligió una mejor que ella,
pero no intelectual o físicamente, solo porque ella lo hace
sentir un macho semental, nada más. Es por ello, queridas amigas,
que me he tomado el atrevimiento de abrirles los ojos, para que así
puedan conservar por mucho tiempo su hombre. CONCEJO 1: Coloque un
espejo grande cerca de su cama, siéntese en el borde de la
misma totalmente desnuda, que su pareja se coloque detrás y
pídale que la observe únicamente. Comience a tocarse
como a usted le gustaría que le toquen y luego proceda a masturbarse
lentamente hasta lograr el orgasmo. Ahora sabrá como a usted
le gusta y donde él tiene que tocarle. CONCEJO 2: No se calle,
cuando está excitada dígaselo, cuando tiene ganas de
hacer el amor dígaselo, cuando está acabando dígaselo,
no espere siempre que él le proponga tener sexo pídaselo,
solamente usted sabe donde y con qué se estimula más
dígaselo. CONCEJO 3: Cuando le practique el sexo oral nunca
deje de mirarlo a los ojos. Si quiere dejarlo loco, de tanto en tanto
puede mencionar frases como "quiero que me llenes toda la boca
con tu leche…", "quiero toda la leche que tengas…",
etc. CONCEJO 4: Cuando él acabe nunca, pero nunca escupa la
leche, muéstrele su boca y su lengua, de ser posible relámase
diciendo "humm, que sabrosa… quiero más" y
luego introdúzcase el miembro nuevamente y siga succionándolo,
no sin antes decirle "quiero hasta la última gota de mi
semental…". No tenga miedo en mentir sobre este tipo de
cosas, usted después me dará la razón. CONCEJO
4: Si nunca practicó el sexo anal es porque no se ha entregado
plenamente a su amante, pero antes de hacerlo debe tener en cuenta
que al igual que cuando la desvirgaron… dolió, pero no
me negará que desde aquel momento hasta hoy ha disfrutado mucho
con el sexo. El practicar el sexo anal por primera vez tiene varios
aspectos a tener en cuenta, tanto por usted –que quiere ser
una verdadera hembra-, como por parte de su pareja, a continuación
le detallo los aspectos más importantes, algunos le parecerán
insólitos pero créame mi experiencia me indica que tienen
su razón de ser. En primer lugar, la que debe estar convencida
de entregar la colita es usted, si no lo está, no lo haga hasta
que no llegue ese momento. El día que decida hacerlo debe ser
un día especial, el cumpleaños de su pareja, etc. para
que él valorice y aprecie su iniciación en este placer
tan particular. La forma de prepararse es comenzando una hora antes,
practicándose una enema, para limpiar la ultima parte de sus
intestinos, además le relajara el deseado agujerito, posteriormente
unos minutos antes de entregarlo, en privado lubríquelo abundantemente,
y al hacerlo efectúe círculos alrededor, luego introdúzcase
primero un dedo, y luego uno más, retírelos y comience
nuevamente con uno, después el otro, esto relajará aún
más los músculos. Cuando llega ese momento tan especial
para usted y su pareja, que él le estimule su vagina hasta
lograr uno o más orgasmos. Cuando usted se encuentra en la
cumbre de su placer individual ponga abundante crema lubricante en
el miembro de su pareja, colóquese en la cama boca debajo,
de tal manera que sobre la misma queden únicamente apoyadas
sus rodillas, y la parte superior de su torso –la cara y los
senos-, extienda los brazos hacia atrás y con sus dos manos
ábrase las nalgas y dígale "querido hoy es tu cumpleaños
y te quiero dar un obsequio muy especial…" Atención:
exíjale que debe entrar muy, pero muy lentamente. Paute con
él de antemano que si usted dice la frase "en serio"
es así, por ejemplo "detente, te lo digo en serio"
él se deberá detenerse inmediatamente. Cuando note que
comienza a entrar deberá relajar totalmente los músculos,
y para facilitar aún más, haga como que está
haciendo fuerza como para ir de cuerpo. CONCEJO 5: Esto que sigue
es para que su pareja, directamente no mire otra mujer en el resto
de su vida. 1) Cuando comience a penetrarle debe decirle "hijo
de puta… me estás destrozando", "animal…
tu miembro es demasiado grande", "bestia… me vas a
romper toda", si todas estas frases van acompañadas con
pequeños gritos de dolor, mejor aún. 2) Una vez que
él este adentro, estimulese su clítoris, y de ahora
en adelante usted cambiará radicalmente, le dirá cosas
como "cogeme, si sos tan macho cogeme más fuerte, destrozame
el culo… o no tenés con que", "siiii, la siento,
me estas llenando toda con tu verga…", y por supuesto no
se olvide el golpe final que usted le asestará cuando note
que está por acabar, dígale "por favor lléname
bien el culo de leche…", "quiero sentir esa leche
caliente dentro mío…". 3) Con el tiempo usted estará
en total control de la situación, tómele el miembro
de manera tal que solo quede la mitad de la cabeza adentro de su colita
y trate que él acabe lo más cerca de la salida, esto
tiene un doble sentido, usted notará verdaderamente cuando
tiene la colita llena con leche calentita, porque es ahí donde
tiene terminales nerviosas –más adentro no- y después
que el acabe, retire rápidamente el miembro y pídale
que mire su agujerito, cuando él lo haga, trate de abrirlo
haciendo levemente fuerza como cuando va ir de cuerpo y ayudándose
con ambas manos abriendo los glúteos, de esta manera el semen
saldrá lentamente y se derramará por sus piernas, si
él que está enloquecido quiere penetrarla nuevamente…
déjelo. CONCEJO 6: Para finalizar les voy a indicar indicios
de que están haciendo bien las cosas, o que definitivamente
deben deshacerse de este estúpido que no valora lo que ustedes
están haciendo. Dejen que pase una semana sin tener sexo, ese
fin de semana practíquele la mejor mamada de su vida, pero
no dejen que se escurra ni una gotita de leche, cuando vean que él
la está mirando, déjela que se derrame fuera de su boca,
pasen la punta del miembro sobre los labios para retirar parte del
semen (no todo, dije solo parte), incorpórense y denle el beso
más profundo que puedan, métanle la lengua con leche
hasta la campanilla. Si él no deja que usted lo bese o le da
asco… amiga mía, busca un hombre de verdad que se aguante.
Cuando se estén bañando juntos, descuidadamente deje
caer el jabón y pídale que se lo traiga, cuando se agache
metale uno o dos dedos lubricados en el culo, al principio encontrará
resistencia, pero inténtelo cada vez que pueda. Cuanto él
tome confianza busque su consolador y usted seguramente sabrá
que hacer con él.