INDICE
DE RELATOS EROTICOS
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Sea
un buen animal 2.
Si
su vida sexual se encuentra en un estado de pánico o inercia,
solo puede hacer una cosa: ¡Despertar! Empezar a aceptar su
sexualidad como un buen animal.
Ya proceda esa increíble capacidad humana para convertir el
amor y la sexualidad en una plasmación artística del
vivir el instante presente de la institución humana del matrimonio
(en el sentido de un compromiso para toda la vida de cuidarse mutuamente),
o ya proceda simplemente de la capacidad humana innata para consideraciones
y cuidados insólitos en toda situación, todo ser humano
que busque el amor sin límites puede alcanzarlo a través
de sus propios instintos animales básicos.
Pero, tanto si desea usted volver a la relación erótica
original con su pareja de cuarenta años, como si tiene veinte
años y esté aún tanteando el terreno, tanto si
es de clase alta como de clase baja o de clase media, puede usted
lograr la paz mental en el terreno sexual y cultivar sus experiencias
sexuales hasta el máximo de su capacidad como ser humano si
tiene en cuenta lo siguiente: Libérese de sus ideas rígidas
de cuándo, dónde y cómo han de tener lugar las
relaciones eróticas. Deje de intentar planearlas. Acepte que
cualquier lugar, cualquier momento o situación es perfecto
si se sienten atraídos y están de acuerdo en que es
un buen momento y es un buen lugar. Si ritualiza usted sus relaciones
sexuales limitándose únicamente a cuando están
los niños dormidos, sólo por la noche o en una habitación
determinada, limita usted sus impulsos libres y espontáneos.
Hágalo en el coche, en la cocina, donde le apetezca. Si necesita
intimidad absoluta, deje que sus instintos no preparen su cuerpo hasta
que su cuerpo sepa que tiene la intimidad que usted desea. No considere
malo nada que sienta y tenga ganas de hacer mientras sus instintos
le digan que no perjudica a nadie con ello.
Cuando se sorprenda usted hablando solo o hablando con otro de sus
proezas o hazañas sexuales, deténgase. Si habla y presume
constantemente de sus actividades sexuales ejercerá una presión
sobre si mismo, obligándose a ser fiel a ese estatus sexual
imaginario, o a esa imagen sexual que intenta usted proyectar hacia
otros, en vez de satisfacer sus instintos sexuales internos según
su mejor idea personal del tipo de animal que es.
Si lleva usted algún tipo de inventario mental de los hombres
o mujeres que ha "conquistado"… libérese inmediatamente
de él. Considere más bien su vida amorosa pasada como
una serie de películas en las que ha intervenido.
Conserve en la memoria las películas que le gusten; paladéelas
y saboréelas. Aprenda de ellas. Las que no le gusten olvídelas
de una vez. Solo hay un inventario de su vida sexual en este mundo,
y es, según mi opinión, su propio inventario de si ha
gozado usted de su sexualidad animal, cuándo y cuánto.
Revise sus tabúes personales respecto a la sexualidad.
¿Vacila usted a la hora de acariciar a otros seres humanos?
Acariciar es un instinto del que no hay por qué avergonzarse.
¿No se atreve a mostrar afecto sexual por su marido cuando
hay alguien delante? ¿Le da miedo que la vean besarle, acariciarle
o abrazarle?
¿Qué otros tabúes tiene usted? Un tabú
es una actitud que ha adoptado usted que indica que ciertas áreas
de su posible experiencia le han quedado prohibidas sólo porque
otros, un grupo de individuos "mas importantes" han decidido
que esa zona es sagrada, que está impregnada de un cierto poder
sobrenatural y maligno del que sólo pueden liberarle ellos
si desea disfrutar de sus frutos prohibidos.
Si permite usted que los publicitarios, los siquiatras o cualquier
otro le dicten los tabúes sexuales que ha de tener, olvidará
usted que en su mundo sexual personal y privado no existe nada que
no sea aceptable o que sea incorrecto.
Todo lo que parezca bueno, todo lo que ambos disfruten y gocen, es
perfecto. Si inicia usted una relación sexual, asegúrese
de que deja de pensar y esforzarse. ¡Láncese simplemente
a hacer! Si su pensamiento está centrado en el puro amor sexual
hacia la otra persona en ese momento, podrá usted alcanzar
cumbres elevadísimas en su experiencia sexual. Deje libre a
su cuerpo. Déjele hacer lo que él sabe perfectamente
hacer. CRÉDITOS: El cielo es el límite..