INDICE
DE RELATOS EROTICOS
•
Relatos
• Cuentos
XXX • Literatura
erotica • Narraciones
• Cuentos
porno • Historias
de sexo
Empaña
un coche.
Improvisa
y has algo diferente en este tiempo de lluvias!!
Hola! Muchas gracias por los comentarios, veo que les ha gustado el
relato, y espero que siempre puedan improvisar con sus parejas, ahora
les sugiero algo divertido, algo que yo misma viví con mi novio
hace algún tiempo…empañar un coche!!
Amigo casanova, ligador, sexy, guapo…tu puedes improvisar y
darte una noche diferente en tu auto.
Ahora que es tiempo de lluvias recuerdo aquella ocasión que
un tremendo chubasco nos dejó atrapados en el coche a mi novio
y a mi en la universidad donde estudiábamos. Al principio platicamos
y comentábamos sobre la lluvia, una cortina de agua nos separaba
de el mundo exterior. La plática tomó una dirección
un poco caliente y el interior del coche también así
que decidí quitarme el suéter. De pronto me percaté
de que habíamos olvidado unas copias importantes en la cafetería
de la facultad, así que echamos un volado para decidir quien
iría por ellas, y pues yo perdí… salí corriendo
del coche (un golf) con el suéter arriba de mi cabeza y recogí
las copias, regresé al coche y cerré rápido la
puerta. Estaba demasiado mojada. El suéter lo aventé
al asiento trasero y me quitaba el mojado cabello de la cara, mientras
reía y comentaba lo fuerte que estaba la lluvia. Mi playera
blanca estaba súper mojada, y pegada a mis senos mi respiración
agitada los levantaba divinamente y mis pezones, a causa del frío
estaban erectos. Por estar tan mojada, la ropa vaporizó y pronto
el coche estaba empañado completamente. El perfume que llevaba
se activó con el agua y perfumó suavemente nuestra atmósfera.
Mi novio al ver mis senos dijo wow! Y lentamente con su suéter
secaba un poco mi cuerpo. De inmediato vi en su pantalón el
característico bulto de un hombre, muy bien dotado, sobresaliendo
de su delgado y atlético cuerpo. Nos besamos, que beso tan
delicioso!, con un sabor a lluvia y deseo… De inmediato me sentí
excitada y comenzamos a acariciarnos, como estábamos en la
universidad, no sabíamos hasta que punto llegaríamos
así que sólo disfrutábamos el momento al máximo.
Quítate la blusa para que te pongas mi suéter seco…
me dijo Jorge. Yo dudaba si me podrían ver desde afuera, pero
pronto me convencí de que no se veía nada. Así
que me lo quité y también mi sostén de encaje
blanco. Mis senos seguían fríos lo pude sentir cuando
los tapé con mis manos para ponerme el suéter de mi
novio. Yo te tapo, dijo el y sus manos calientes apretaron ligeramente
mis senos, mientras me puse un suéter abierto. Al sentir sus
mano me olvidé de la universidad, las ventanas estaban totalmente
empañadas y yo seguía mojada, por fuera y empapada por
dentro. Con nerviosas risas nos besamos. Yo estaba muy caliente, en
mi vagina sentía las clásicas punzaditas deliciosas,
estimulada por el roce de mi pantalón mojado y el tremendo
espectáculo que ambos estábamos dándonos. De
pronto casi obsesivamente me invadió el deseo de besarle su
pene, así que me recosté en sus piernas y le bajé
el cierre, que aroma tan rico!! a jabón y piel mojada…
eso me excita mucho.
Él de inmediato se levantó un poco para bajarse los
pantalones y dejarme hacer una tarea que realizo a la perfección.
Comencé a lamer su glande, grande y rojo, palpitante delicioso,
y a rodearlo con mis labios calientes. Con una mano empecé
a masturbarle suavemente y poco a poco fui besando más abajo,
yo me calentaba cada vez más y se lo hacía saber soltando
mis suspiros agitados y suplicantes, despacito. Tuve que acomodarme
correctamente, era un poco incómodo al principio pero no iba
a separarme de el hasta que le hiciera gozar demasiado, quedé
sentada en el piso del auto entre sus piernas y el volante, haciendo
para atrás el asiento. Así que con mi otra mano cargaba
sus testículos suavemente, esto le encanta yo no podía
más y ahora no me iba a conformar con hacerlo gozar a el, yo
necesitaba gozar también. Me quité el suéter
ahora tenía mucho calor, mis senos se sonrojaron mis pezones
estaban erectos y mis labios demasiado rojos, mi cabello goteaba todavía
un poco dejando gotitas en mi vientre y espalda, al ver esto mi novio
me ayudó a levantarme y se pegó a mi cuerpo. Quiero
sentir tu cuerpo!! Le dije al oído, entonces el se quitó
la camisa.
Yo seguía acariciando su pene apretándolo por la base
rítmicamente mientras proporcionaba un leve giro con mi mano,
una y otra vez como queriendo exprimirlo para dejarlo totalmente vacío.
El desabrochó mi pantalón y lo bajó un poco.
Tocó mi vagina con dos dedos muy lubricada, y palpitante, casi
adolorida de tanta excitación. Sus dedos resbalaban fácilmente
y mi clítoris sobresalía un poco deseaba ser acariciado.
Ya estaba escrito, teníamos que seguir con todo esto y perdernos
en el acto, y así lo hicimos. Él se aproximó
a la orilla de su asiento y yo a la de mi asiento y echando el cuerpo
hacia las ventanas nos unimos. Yo me senté con cuidado en su
pene, entró fácilmente y nuestros ojos se encontraron
con cierta malicia.
Así entrelazados como unos cangrejitos comenzamos el movimiento
más sensual del mundo. Con su mano sobre mi vulva, comenzó
a masturbarme en el clítoris haciendo majestuosa su manera
de proporcionarme placer. Seguíamos viéndonos a los
ojos, la lluvia estaba en su máximo y nosotros comenzábamos
a sudar.
Que suaves movimientos!! Que profundas penetraciones!! Qué
caliente estaba su miembro totalmente lubricado, Pronto supe que me
venía, él lo supo de inmediato. Su dedo gordo, comenzó
a moverse más rápido su pelvis también. Quería
verme llegar… El coche comenzó a rebotar un poco y no
nos importó. La humedad nos envolvía y de pronto tuve
un orgasmo delicioso y largo que me dejó pasmada. Cambiemos
de posición me dijo él, yo accedí tenía
que recibir su orgasmo.
Me puse en cuatro puntos sobre mi asiento y él me penetró
enseguida proporcionándome una penetración más
profunda, pero como tenía la ventana casi en la cara, me sentí
un poco asfixiada, así que bajé el vidrio y pude ver
un poco la facultad, a estas horas vacía y en medio de la lluvia.
La lluvia rebotaba en mi cara en mis labios y escurría por
mis senos redondos y firmes, aún en esta posición. Jorge
se abalanzó sobre mí, y gimió en mi oído.
Me penetró hasta el fondo y se vino fuertemente dentro de mí.
Temblorosos nos incorporamos y nos secamos. Notamos que el coche estaba
ya desempañado por la ventana un poco abierta y nos vestimos
rápido. Fue excitante pensar que teníamos algún
espectador secreto, pero pronto nos fuimos de ahí. Fue delicioso,
realmente excitante y diferente!!!
Así que les recomiendo que traten una aventura así,
siempre con cuidado y listos para huir si alguien viene. El riesgo
es excitante, pero hay que analizar muy bien la situación para
asegurar un muy buen rato de pasión.
Es tiempo de lluvias!!! Tienes un auto, una mujer, inténtalo
te va a encantar!!
Espero que les sirva y que me escriban sus comentarios. Próximamente
cómo hacer un baile sexy a tu mujer..