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Como
hacer que ella tenga su mejor noche - 2.
Paso
a paso, desde que se cruzan en el pub hasta que terminan de hacer
el amor, como, cuando, toda la técnica, si lo haces así
nunca vas a fallar. Es el manual para hipnotizarlas y llevarlas a
la cama.
La sentas lentamente. Te ponés a su lado con tu pecho sobre
el de ella, pero si aplastarla, sabés que siempre tiene que
sentir que puede liberarse, y se lo haces saber.
No tocas su pecho, solo le besas el cuello y le murmurás que
te encanta, mientras le tocas el trasero por encima de la ropa.
Ella te está haciendo lo mismo.
Lentamente la recostas, con la luz encendida siempre, para poder ver
su cuerpo y sus respuestas, todavía no la conocés, y
estás aprendiendo cuáles son sus puertas.
Sentís sus gestos, su respiración, y la igualas.
Ella va a tocar tu cinturón, y con su mano lo soltás,
ves que ella reacciona, seguís, pero no te lo sacás,
todo queda ahí.
Ponés tu manos sobre su corazón, y le decis suavemente
“está todo bien”. La estás hipnotizando.
Ellá está en trance, y vos cuidas que el escenario que
armó en su mente sea el que tiene delante.
Hacés una pausa de uno o dos minutos. Sin que nada pase.
Ella precisa respirar, recuperar fuerzas, y tranquilizarse un poco.
Sabés que si prendés muy fuerte el fuego se quema el
carbón en seguida y no llegás a poner la carne en la
parrilla.
Le comenzás a desbrochar la blusa, un botón, luego otro,
y ahí parás.
Acercás tu nariz a su pecho, tocandolos suavemente, mostrándole
que su olor te encanta. Tomás fuertemente una de sus piernas
por encima de la rodilla, y la recorres hasta donde comienza.
Presionas varias veces, no muy fuerte, y cada vez vas acercando mas
tu mano a su sexo. La dejás ahí, presionando, sin moverla,
sólo te asegurás de que sienta la presión en
su clítoris, suave y fuerte al avez, pero sin moverla.
Volves a besarla, y ahora empezás a alternar presión
y soltar en su entrepierna.
Desbrochas totalmente su blusa con la otra mano, y comenzas a besarle
el pecho, recorres los bordes de su corpiño con tu lengua,
y bajás al abdomen.
Lentamente recorres el camino hasta el ombligo, cuando llegás,
primero lo recorres por fuera con tu lengua, asegurándote que
te vea, dos o tres vueltas, y luego lo penetras con tu lengua, le
estas mostrando lo que va a pasar, y a ella no puede no gustarle.
Seguís jugando con tu lengua. Te arrodillas frente a ella,
tomás sus manos con las tuyas y las sostenés con seguridad
y fuerza, mientras rescorres los bordes de su bombacha con tu lengua,
bajándola hasta donde llegue cada vez que llegás al
medio.
Ahora parás, te parás, te quedás quieto, le estas
diciendo que ella es la que quiere que pase, que ella te va a coger
y no vos a ella. Tus manos sin soltar las de ella van a su pecho,
le tocas los senos, los tomás como si fueses un corpiño
de dedos, y liberás sus manos.
Ella comienza a quitarte la ropa, y vos la dejás. Vas haciendo
lo mismo que ella. No le quitás el corpiño, solo lo
bajas, para que ella no piense que podés llegar lo que la gravedad
terrestre le hizo.
Ella toca tu pantalón, vos le quitas el de ella, lentamente,
le bajas el cierre y de golpe lo soltás para quitarle los zapatos.
Le quitás lo zapatos suavemente, mirándola a los ojos.
Cada zapato que quitás va a ser un pie que comenzás
a masajear. Le quitás la media, y le besas suavemente los dedos.
Luego metés su dedo gordo en tu boca, le mostrás que
su sabor y su olor no te dan miedo, y que no vas a tener miedo de
ir mas arriba.
Haces lo mismo con el otro pie, pero mas rápido, porque ella
está esperando. Comenzás a subir, tu cabeza llega a
su cintura, y cuando tu cara esta frente a la de ella, sin dejar de
mirarla, le comenzás a quitar el pantalón (solo el pantalón),
solo le mostras tu intención, y vas a esperar que te ayude.
Sabés que es imposible sacarle esos pantalones ajustados sin
romperlos, dejás que lo haga ella mientaras vos acompañas
sus manos.
En este momento ambos están en ropa interior, desnudos pero
seguros. Acá la abrazas, no tocas sus pezones expuestos, sino
que pones tu pecho contra el de ella, y le haces sentir el contacto
de las pieles.
Ponés una rodilla contra su sexo, pero sin restregar, ella
quiere ser tuya, pero no todavía.
Si ella te comienza a tocar el amigo, cambia de posición, no
le quitas la mano, pero la queres hacer desear mas aun ese pedazo
de embutido que ya está por comenzar a dar la vuelta a tu pierna.
Seguís besándola y frotando su sexo con tu pierna, que
ya sentís mojada en este momento.
Vas a sus pechos, comenzás tomándolos completos con
tus manos, y te concentras en el primero. Primero lo recorres por
el perímetro con tu lengua, cuando llegás debajo lo
levantas, y en el costado te extendés casi hasta la axila.
Volves y comenzas a rodear su pezón con tu lengua, pero sin
tocarlo toadavia.
Ahora vas al otro, y haces lo mismo, pero seguís. Comenzás
con besos suaves en el pezón, luego abris la boca y comenzas
a comerle el pecho, cerrando hacia el pezón, pero sin morderla,
aunque haces que sienta levemente tu dientes.
Ahora nuevamente vas al otro pecho, haces lo mismo, y acabas de notar
que responde mas al izquierdo que al derecho, ahí vas a concentrarte
en adelante.
No cerrás los ojos mas que por momentos, solo para mostrar
placer, pero siempre la mirás, mostrándole que es ella
la que quiere, la que maneja la situación.
Ahora bajás, comenzás a recorrer todos los borde de
su bombacha con tu lengua, los bordes de las ligas de sus medias (que
sabes que no le vas a quitar en ningún momento). Comenzás
a recorrer los lados de su vagina con tu lengua, comenzás a
tocar su clítoris con tu nariz, siempre tocando sus manos.
Corres un poco su bombacha y recorres la línea de su entrepierna,
por dentro, subiendo, hasta el clítoris.
Comenzás ahí, con tu lengua, estando fuera de tu boca,
comenzás a bajar y subir la cabeza, suavemente, lentamente,
mientras presionas suavemente hacia abajo y arriba su clítoris.
Bajás y subís, bajás y subís, querés
que ella disfrute, sabés que hoy es su noche, no la tuya.
En algunos momentos bajas un poco mas, llevando tu lengua hasta su
orificio, pero sin penetrarlo.
No es eso lo que ella quiere dentro. Seguís besando su clítoris,
alternando tu lengua con besos en que tus labios cerrados rebotan
contra él.
Con una mano tomas su teta izquierda, la que ella mas siente, la tomás
con seguridad, completa, presionando su pezón entre el medio
de tus dedos, no con la yemas sino simplemente con el medio de los
dedos. Ahora tu otra mano baja, separás a un lado su bombacha,
y tu índice lentamente presiona sobre la base de su orificio.
Lo ponés con la llema hacia arriba, y presionando lentamente
hacia abajo lo haces penetrar un poco, no todo, solo querés
llegar a ese lugar que conoces. Doblas tu dedo que ya está
dentro, como si fuese un anzuelo, buscas el punto, sabés que
está hacia arriba, delante de su pelvis, y que se siente rugoso.
Lo encontrás y lo tocás suavemente.
Comenzás a mostrarle lo que sabés. Solo doblando tu
dedo, comenzás a hacer una leve presión en ese punto
y soltás, presionás y soltás, y compañás
por fuera con tu lengua en su clítoris. Ambos presionan, ambos
sueltan.
Y vas a seguir, dedos, lengua, manos en el pecho, pones un par de
dedos de tu otra mano en su boca para que los chupe, dejas que se
de el gusto, que piense que son otra cosa.
Continuara....