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Afrodisíacos
Algunos
de estos "afrodisíacos" tienen un fundamento científico,
pero la gran mayoría actúa simplemente por medio de
la imaginación. Desde la Antigüedad la humanidad ha probado
diferentes posibilidades en la intensa búsqueda de nuevos productos.
AFRODISÍACOS Mientras tanto en Occidente, con la práctica
de la herbolaria en Europa, las plantas con apariencia fálica
como las zanahorias y los espárragos, iniciaron su reputación
como afrodisíacos. Como la gente enriquecida tenía más
tiempo libre para dedicarse a realizar todo tipo de proezas románticas,
el mercado de los supuestos afrodisíacos aumentó considerablemente.
Al mejorar las comunicaciones, nuevas sustancias y productos afrodisíacos
se dispersaron por el continente. Sin embargo no debemos olvidar que
la palabra afrodisíaco, viene de Afrodita, la diosa griega
del amor, nacida del mar una vez que Cronos castró a su padre
y lanzó los genitales al mar, y aún cuando existen varios
significados para el término "Afrodisíaco"
se puede considerar afrodisíaco a todo lo que nos provoca el
instinto sexual. Hay algunos productos como el ginseng, que desde
hace muchos años está siendo utilizado por los orientales,
así como un sin fin de productos, de los cuales no ha sido
demostrada su efectividad Algunos de estos "afrodisíacos"
tienen un fundamento científico, pero la gran mayoría
actúa simplemente por medio de la imaginación. Desde
la Antigüedad la humanidad ha probado diferentes posibilidades
en la intensa búsqueda de nuevos productos. La prodigalidad
en la comida está en permanente relación con la satisfacción
sexual, ya que se utilizan expresiones corrientes para denotar actividades
sexuales, como comer, morder, chupar, etc. Los afrodisíacos
es lo que une la gula con la lujuria. Los afrodisíacos se han
asociado con los productos marinos, quizás por asociación
con Afrodita, símbolo de lo sensual, erótico y placentero.
Casi todo está inventado y probado. La búsqueda de fortalecer
la virilidad masculina y evitar la indiferencia de las mujeres a través
de las virtudes estimulantes de los alimentos, es tan antiguo que
se pierde en civilizaciones desaparecidas hace siglos. Aunque parezca
morbosa la lectura de algunos textos según la visión
occidental, hay que comprender que dentro del contexto hindú
el sexo era considerado sagrado y ellos no interpretaban las palabras
como obscenas sino simplemente expresaban las cosas por su nombre
ya que además, sostenían que un buen entendimiento de
las técnicas amorosas en el ámbito sexual, provocaba
una mejor calidad de vida tanto física como espiritual. De
otra forma en los textos eróticos Árabes, se destacan
el valor de los perfumes, fragancias y cosméticos para multiplicar
el placer sexual. La escasez y valor de los tomates y las papas en
Europa, en el descubrimiento del Nuevo Mundo, contribuyó especialmente
a la creencia de sus propiedades afrodisíacas provocando también
que las clases más pobres creyeran que la promiscuidad de los
ricos se debía más al consumo de manjares raros y exóticos
que a su elevado nivel de vida y sus mayores oportunidades para ejercitar
el placer sexual. Históricamente las primeras referencias en
relación al efecto estimulante de ciertos alimentos sobre el
apetito sexual se remontan a las más antiguas escrituras de
la humanidad. Desde el inicio de la historia el hombre ha buscado
alimentos mágicos para cocinar para su pareja y seducirla.
En esa búsqueda, es en donde por la ley del acierto y el error,
ha encontrado realmente alimentos muy interesantes. Todas las culturas
y en todas las épocas, el encontrar el placer máximo
ha sido uno de los principales objetivos. Antiguamente se suponía
que todo alimento "nuevo" que venía de otros lugares,
poseía una muy especial carga erótica. Curiosamente
en la actualidad se ha perdido el misterio de la distancia y cada
vez es menor la capacidad de asombro y se exigen afrodisíacos
más "efectivos" constantemente. En la antigüedad
las observaciones primitivas, se confundían tanto que si por
ejemplo, la raíz de una planta se parecía a los genitales,
ésta debería tener un efecto afrodisíaco. A partir
del Renacimiento comienza a predominar el conocimiento científico,
separándose más claramente la medicina de la religión,
la de la magia y la de la brujería. Las investigaciones apoyadas
en la bioquímica y la farmacología comenzaron a aclarar
y a dar valor científico a ciertas observaciones del conocimiento
popular, dando paso a la aparición de una amplia gama de medicamentos,
algunos usados por nosotros hoy en día, aun cuando desde el
punto de vista científico, el tema todavía sigue dando
que hablar ya que científicamente, un afrodisíaco debe
ser un medicamento que provoque el aumento del deseo sexual, seguro,
sin efectos colaterales, y que actúe sólo sobre esto
y cuyo efecto esté relacionado con la dosis empleada. En realidad
se discute si el efecto real de lo que se denomina afrodisíaco
es igual al de un placebo, es decir el efecto producido si se le da
a una persona un simple comprimido de azúcar, almidón
o cualquier otra sustancia sin efecto farmacológico alguno,
convenciéndola de que se trata de un medicamento y dejando
actuar a su autosugestión. La siguiente es una lista de alimentos
que la mitología popular ofrece como afrodisíacos: Peces
Salmón: Como afrodisiaco dicen que es de lo más potente
y sus efectos inmediatos. Arenque: Parecido a las sardinas, pero de
mayor tamaño. Es un potente afrodisiaco, según la cultura
irlandesa. Los moluscos y crustáceos del mar se consideran
lo mejor como afrodisiacos, especialmente las ostras. Almeja y mejillón:
pueden comerse crudos con limón o bien cocinados. Camarón,
langostino, cangrejo y otros crustáceos: Son de un sabor delicioso,
totalmente afrodisiacos.
Continuara...